8 maneras equivocadas de pedir un aumento

Pedir un aumento es como llamar a alguien para salir: estresante, extraño, te das cuenta de que hablas en la velocidad o el volumen equivocados y no puedes parar de sudar y temblar, lo que hace que tu voz salga extraña y en tonos más altos de lo que querrías. El resultado de la situación puede ser un gran salto en tu carrera, o una cara fea e inseguridad por el resto del mes. Incluso con toda la experiencia y la seguridad del mundo, todo profesional se siente ansioso y nervioso cuando conversa con su superior acerca de la posibilidad de recibir un aumento.

Si te encuentras en una situación similar y deseas evitar algunos errores que comprometen el resultado de la conversación, ten en cuenta los siguientes consejos:

1. No pierdas el tiempo

No esperes demasiado para pedir un aumento si sabes que lo mereces en este momento. En primer lugar, si realmente mereces ganar más de lo que recibes, estarás dedicando más trabajo y talento a la empresa, sin recibir nada por ello. En segundo lugar, vas a estar cada vez más nervioso, inseguro y frustrado contigo mismo y con la empresa por no decidir la situación.

2. Planéalo

No te olvides de marcar una fecha en el calendario. Al marcar una conversación con tu jefe, la situación irá por un camino más profesional, por eso es bueno que lo tengas en cuenta para no pedir el aumento durante un almuerzo de manera inesperada y aleatoria.

3. No aparentes nerviosismo o estar bajo demasiada presión

La misma certeza que te motiva a pedir un aumento debe ser visible para las personas responsables en concederlo. Tu jefe probablemente necesitará de algunos recordatorios para que demuestres que no sólo estás satisfecho con lo que has presentado hasta el momento, sino que también sabes y puedes demostrar mucho más y continuar con la misma calidad, siempre que recibas una retribución justa.

4. No pidas imposibles

Pedir cantidades demasiado altas, mayores que las que tu jefe recibe, por ejemplo, es una muy mala manera de iniciar la conversación. Conoce la media del mercado y habla con otras personas en empresas y trabajos similares para que sepas lo que es considerado aceptable y lo que deseas colocar como base para la negociación.

5. No dé ningún ultimátum

Amenazas de renuncia si no obtienes lo que quieres hace que no parezcas merecedor del aumento y comunican inmadurez e inseguridad. Al final de cuentas, las dos cosas pueden ocurrir.

6. No mientas

Pretender que tienes otras ofertas de trabajo es otra alternativa mala. Confía en lo que has desarrollado en la empresa hasta el momento como argumento para que nadie te regale una sonrisa de despedida y buena suerte.

7. No te compares con otras personas

Si te comparas con otros compañeros para evidenciar lo mejor que eres, o para mostrar que, como los otros, también mereces un aumento, estarás dejando todas las puertas abiertas para que inicie una sesión de críticas no tan constructivas sobre tu persona.

8. No des razones que vayan más allá de los motivos que te hacen merecer el aumento

Querer más dinero para pagar las deudas no es una buena razón para pedir un aumento, ni presentarlo a tu jefe como justificación.

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