Los peores errores cometidos al hacer una contrapropuesta de empleo

Hacer una nueva propuesta en el empleo es una situación delicada y que requiere de argumentos y cierto conocimiento previo. En este artículo, conoce algunos de los errores más graves y aprende a evitarlos.

Al solicitar un puesto de trabajo y recibir una propuesta del posible empleador, existe la posibilidad de realizar una nueva propuesta y tratar de mejorar el salario; o bien, de obtener mejores condiciones para el trabajo; aunque arriesgarse no siempre es la mejor opción; por lo que debe ser hecha con mucho cuidado. Lo mismo puede suceder con personas que ya desempeñan sus funciones en una determinada empresa, pero que creen lograr mejores negociaciones con sus superiores, ya sea por salarios, cargos o beneficios más ventajosos.

Los peores errores cometidos al hacer una contrapropuesta

La ansiedad, la codicia, la falta de preparación y la falta de argumentos son sólo algunos de los errores más graves que los candidatos y empleados pueden presentar ante una nueva propuesta en el empleo. A continuación, aprende a evitar las situaciones más delicadas que puedan socavar cualquier posibilidad de éxito.

El poder de la negociación

A pesar de ser teóricamente posible que cualquier persona lleve a cabo una negociación, no es recomendable para todos los puestos de trabajo y niveles de experiencia. Posiciones de gerencia, supervisión, dirección, entre otros títulos de mayor renombre, tienen mayores posibilidades de conseguir una negociación; mientras que en posiciones o niveles de experiencia más bajos, las posibilidades de una negociación positiva disminuyen, y el intento termina por no compensar el riesgo, puesto que las mejoras que pueden ser compradas a través de una nueva propuesta para estos cargos por lo general no son muy considerables.

Plan B

Hacer una nueva propuesta sin tener un plan secundario es un intento arriesgado. Con una menor capacidad de negociación – en caso de que la negociación no sea bien aceptada por la empresa, el candidato puede amedrentar con la posibilidad de quedarse sin el cargo y acabar por poner en peligro todo el proceso para un cargo, salario o beneficio de los más ventajoso.

Demostrar ansiedad

Presentar una nueva propuesta en el inicio o en medio de las etapas de un proceso de selección puede minar las posibilidades de un candidato, demostrando a la empresa un fuerte sentimiento de ansiedad, además de la impresión de que este se preocupa sólo por su sueldo. La negociación debe ocurrir en la última etapa del proceso de selección, después de que la empresa ya ha decidido la contratación.

Rigidez

No es una buena idea presentar una contraoferta inmediatamente después de haber recibido la propuesta. Tal actitud puede causar malas impresiones e incluso la imagen de rigidez por parte del empleado o candidato, en el caso de procesos de selección. Lo ideal es que se pida un tiempo para pensar y, dentro de uno o dos días como máximo, se presente la nueva propuesta.

Oferta sin fundamentos

Para que tu propuesta sea aceptada por la empresa no sólo rebatas los valores, es preciso presentar argumentos válidos y de gran peso que justifiquen las nuevas condiciones. Muchas contrapropuestas son rechazadas porque el candidato sólo presenta su disponibilidad de ganar más, pero no argumentos sólidos que justifiquen de manera bien fundamentada por qué desea ese aumento.

 

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